Castellano se quedó con la Etapa Regular del TC sin ganar una sola Final: la historia no lo acompaña
El loberense cerró la fase clasificatoria con 12,5 puntos de ventaja sobre Fritzler, pero nunca se subió a lo más alto del podio en las diez carreras del año. Solo Ardusso y Agrelo pasaron por una situación parecida y ninguno fue campeón.

El Pinchito Castellano gana la Etapa Regular del Turismo Carretera 2026 sin haber ganado una sola Final en todo el año. Suena raro. Suena a película de esas que ya vimos y no terminan bien. El loberense, al mando del Dodge Challenger del Ramiro Galarza Racing, cerró las diez fechas con 12,5 puntos de ventaja sobre Otto Fritzler y se metió en la Copa de Oro con la calculadora prendida fuego y una mochila histórica que pesa.
Dos antecedentes, dos finales que duelen
Porque lo que acaba de hacer Castellano casi no tiene antecedentes en la Copa de Oro moderna. Desde que el mini torneo arrancó en 2008, solo dos pilotos habían ganado la fase regular sin haber gritado campeón en una Final: Facundo Ardusso en 2017 y Marcelo Agrelo el año pasado. Ninguno de los dos se llevó el título.
- Ardusso (2017): ganó la Etapa Regular con un Torino, se comió una Final en Toay y llegó al Premio Coronación en La Plata como líder, con ocho puntos de ventaja sobre Canapino. Lo perdió por 0,25 unidades. Una crueldad.
- Agrelo (2025): cerró la fase con 14 puntos sobre Canapino y la misma deuda de no haber ganado. En la Copa de Oro hizo un decimotercer puesto en Paraná como mejor resultado y terminó decimocuarto en el play-off: el peor registro histórico para un ganador de la Etapa Regular.
Los números del Pinchito en 2026 son los que son. Cero pole positions, dos victorias en series, un solo podio en Finales y seis top ten en diez carreras. Los 15 puntos bonus por confiabilidad y regularidad le sobraron para llegar a la cima. No está mal, ojo. Pero el reglamento es claro y él lo sabe mejor que nadie: para ser campeón necesita ganar al menos una Final en la Copa de Oro. Sin triunfo no hay corona posible.
Castellano ya sabe lo que es ganar esta Etapa Regular. Le pasó en 2018, cuando llegó al play-off con dos victorias y 23 puntos de ventaja, números de candidato serio. Esta vez el margen es más corto y la mochila, más pesada. Arranca la Copa de Oro con siete puntos sobre un cuarteto de temerarios: Canapino con la Chevrolet, Werner con el Mustang, el propio Fritzler y Chapur con el Torino NG. Cinco Finales le quedan por delante: San Luis, San Nicolás, Rosario, Río Cuarto y La Plata. En ninguno de esos circuitos tiene un triunfo en su palmarés, aunque sí dos terceros puestos en San Luis y un tercero en San Nicolás. El próximo rival, justamente, será San Luis. Y a esta altura del campeonato, ganar o ganar ya no es una opción: es la única manera de hacer callar a la historia.
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