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Lunes, 26 de octubre de 2026
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Dos hermanas, un campo abierto y la reinvención de una obra clásica

Georgia Oakley adaptationó Sentido y sensibilidad con Daisy Edgar-Jones y Esmé Creed-Miles, y puso el foco en la amistad, la vulnerabilidad y la resistencia de Elinor y Marianne Dashwood.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Dos hermanas, un campo abierto y la reinvención de una obra clásica

La primera imagen es casi una sobre el campo: el viento pasa, el barro aparece entre las hojas y, lejos de los salón elegante, dos mujeres avanzan por un paisaje abierto. En esa escena se resume la propuesta de Georgia Oakley para su nueva versión de Sentido y sensibilidad: llevar la novela de Jane Austen a la pantalla sin seguir la tradicional de las adaptaciones clásicas, con menos brillo acumulado y más aire alrededor de sus protagonistas.

La austeridad como decisión narrativa

La historia comienza con la muerte del padre de las Dashwood. La propiedad familiar pasa a manos del hermanastro y Elinor, Marianne y su madre deben mudarse a una vivienda más modesta. El episodio no solamente reorganiza la vida de las sisters: deja en evidencia la fragilidad económica que atravesaba a las mujeres de la Inglaterra de la Regencia. Oakley no disimula esa dependencia, pero tampoco la convierte en un dato de época; la convierte en una presión cotidiana que acompaña cada decisión.

La director eligeRegistry un registro visual que se aleja de los salón elegante asociados al género. Predominan los exteriores, las playas, los campos y los espacios sin el lustre de versiones anteriores. Elinor, interpretada por Daisy Edgar-Jones, busca calma lanzando piedras al agua o dibujando; Marianne, a cargo de Esmé Creed-Miles, se tiende en el campo o corre por la orilla. La naturaleza funciona como un lugar de escape breve, aunque no como una solución: alrededor de las hermanas siguen pesando las expectativas sociales, el duelo y la necesidad de sostener una vida que cambió de golpe.

“La conexión personal de Edgar-Jones y Creed-Miles se traduce en una complicidad que Oakley sitúa por encima de los vínculos románticos.”Lorena Bergamasco

El guion de Diana Reid insiste en la diferencia entre Elinor y Marianne sin convertirlas en antagonistas. Elinor contiene lo que siente; Marianne expresa lo que desea y lo que le duele. Esa brecha, lejos de separarlas, abre una vía para que cada una comprenda a la otra. Elinor aprende de la intensidad de Marianne y Marianne encuentra en su hermana una forma de contención que no hatte coercitivo.

La propuesta tiene también una lectura nueva de los personajes masculinos. Herbert Nordrum construye al coronel Brandon desde la torpeza y la dificultad para hablar, sin la solemnidad que suele acompañar a esa figura. Frank Dillane, como John Willoughby, acentúa sus rasgos cálidos sin borrar las decisiones que dañan a Marianne. En conjunto, los hombres dejan de ocupar el centro de la historia para acompañar el vínculo entre las dos hermanas.

  • El eje de la adaptación está en la relación entre Elinor y Marianne, no en los romances que lasean.
  • La mudanza y la pérdida de estabilidad económica muestran cómo las restricciones materiales atraviesan la vida de las mujeres.
  • Los exteriores y el registro naturalista reemplazan la opulencia visual habitual de las adaptaciones clásicas.
  • La complicidad entre Edgar-Jones y Creed-Miles aporta una dimensión personal a la reconstrucción de las protagonistas.

Frente a las adaptaciones anteriores, esta versión no compite con ellas: propone otra entrada al texto. Su ganancia está en hacer visible lo que suele quedar en segundo plano, la forma en que dos mujeres pueden sostenerse cuando las circunstancias económicas y sentimentales se vuelven adversas. Después de más de dos siglos, Sentido y sensibilidad sigue resonando porque no habla solamente de quién terminapaired con quién, sino de cómo se permanece cerca de otra persona cuando todo cambia. A mí me deja con la sensación de que el campo, el viento y la distancia entre las hermanas no son un decorado: son el espacio real de una historia sobre aprender a acompañarse.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos

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