Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Caldenal Noticias

Caldenal Noticias

El Dios de la Destrucción vuelve a brillar: Toei reanimó el primer arco de Dragon Ball Super y apuesta fuerte por el streaming

La productora japonesa tomó los capítulos que presentaron a Beerus, los redibujó casi enteros y los subió en simultáneo a cuatro plataformas. La historia gana en ritmo y en calidad visual, aunque convive con escenas de hace una década que todavía se notan.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
El Dios de la Destrucción vuelve a brillar: Toei reanimó el primer arco de Dragon Ball Super y apuesta fuerte por el streaming

Cuando uno piensa en las épicas batallas de Dragon Ball, enseguida se imagina esa energía dorada rodeando a Goku, los planetas temblando y un villano que parece demasiado poderoso hasta para un Sayajin. Pero el arco que trajo al personaje más querido de las últimas películas no había tenido el mejor de los tratamientos cuando se emitió por primera vez en la pantalla chica japonesa hace casi diez años. Ahora, la productora Toei Animation decidió volver sobre esos mismos capítulos, meterles mano con paciencia de orfebre y relanzarlos como si fueran una producción enteramente nueva, y lo que salió de ese trabajo es lo que acaban de subir a cuatro plataformas de streaming con el título Dragon Ball Super: Beerus.

Le pongo la firma a esta columna desde hace rato y confieso que la saga de Akira Toriyama me acompaña desde aquellos dibujitos que se veían después del colegio, así que cuando me enteré de este rearmado de la primera saga de Dragon Ball Super sentí una mezcla de curiosidad y de sana desconfianza. Curiosidad, porque siempre es lindo reencontrarse con personajes que uno quiere; desconfianza, porque ya sabemos cómo terminan los retoces de cosas que amamos. En este caso, la jugada les salió bastante bien, aunque con algún asterisco que vale la pena tener en cuenta.

De qué se trata, para el que viene llegando tarde

La historia que cuenta este relanzamiento es la misma que muchos ya conocen: Goku vive una especie de retiro dorado después de derrotar a Majin Buu, pasa sus días trabajando la tierra en casa de su suegro y compartiendo ratos con el pequeño Goten, mientras por dentro le pica ese bichito del combate que necesita un rival de verdad. Del otro lado del universo, en su planeta, despierta Beerus, el Dios de la Destrucción, que llevaba un montón de años hibernando, con dos necesidades imposibles de ignorar: un bocado fuera de serie y un oponente capaz de hacerlo transpirar. El cruce de esos dos deseos es exactamente el motor de toda la trama, y el punto al que la producción apunta esta vez con láser.

Qué cambió respecto al estreno original

  • Secuencias enteramente reanimadas, con un nivel de detalle muy por encima de la emisión original de 2015.
  • Escenarios dibujados desde cero, lo que le da otra profundidad a los combates y a los momentos previos al desafío a Goku.
  • Recorte de tramas secundarias, entre ellas el viaje familiar de Vegeta, en línea con el criterio que la franquicia ya había aplicado con Dragon Ball Z Kai.
  • Efectos visuales mejorados en los momentos clave, especialmente en los estallidos de energía.
  • Estructura narrativa más directa y más cercana al manga original de Akira Toriyama y Toyotaro.

Dónde se puede ver

El material ya está disponible en cuatro plataformas de streaming, según confirmó la propia Toei. Para los fans argentinos la movida es doblemente bienvenida: no hace falta rebuscar capítulos en sitios dudosos ni conformarse con los fansubs que pululaban años atrás, sino que la versión oficial, con este trabajo de reanimación, se consigue en los servicios donde ya solemos pasar buena parte de nuestras tardes. La recomendación práctica es chequear el catálogo de cada plataforma, porque los acuerdos de distribución en la región todavía se están acomodando y no todas ofrecen la saga completa desde el primer capítulo.

Lo que funciona bien, lo que funciona menos

Empiezo por lo bueno y es, sin vueltas, la animación. Cuando uno mira los enfrentamientos rehechos nota un acabado mucho más limpio, con un diseño de cuadro por cuadro que le saca el polvo a escenas que en 2015 habían quedado un poco deslucidas. Las explosiones de ki, los cambios de iluminación en los rostros y los fondos de los planetas donde se desarrolla la acción tienen una dignidad nueva que le devuelve a la saga parte del vuelo épico que sus seguidores le pedimos siempre. Pero también hay que decirlo: la remasterización no es un remake total, y eso se nota. Algunos planos se conservan tal cual la versión original, sin retoque, y por contraste con las secuencias nuevas terminan siendo los que peor envejecen. Es la pequeña hipoteca visual que pagan todos estos proyectos cuando se animan a mitad de camino.

El otro gran acierto es el ritmo. La versión de 2015 había extendido escenas de picnic, paseos y comentarios que hoy se sienten como relleno, y acá los autores decidieron cortar por lo sano. El camino desde el entrenamiento hasta el desafío final va mucho más derecho, sin ese gotear de momentos familiares que muchos vimos con cariño pero que al final retrasaban lo importante. Para quien quiera reencontrarse con esta saga y meterle menos horas, el ahorro es considerable.

Una pregunta que queda dando vueltas

Después de mirar este relanzamiento uno se queda con la sensación de que la producción corrigió, en apenas unos capítulos, los dos defectos que más pesaron en el debut de Dragon Ball Super: la animación despareja y el ritmo lento. Si esa vara se mantiene en los arcos siguientes, lo que tenemos delante puede terminar siendo la forma definitiva de revisitar esta parte del viaje de Goku. Pero también queda flotando una pregunta más jugosa, que dejo sobre la mesa para que cada uno la conteste con su propia historia: uno, que ya peina algunas canas y vio crecer a esta saga con los hijos corriendo por el living, ¿prefería esta puesta a punto con mejor factura, o hubiera sido más feliz con una historia enteramente nueva? Yo, por si sirve de algo, me quedo con la versión remasterizada, porque a veces lo que uno quiere no es que le cuenten un cuento distinto sino que le cuenten el mismo cuento un poquito mejor.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo