El Villarrica pasa a alerta amarilla y obliga a mirar de cerca el flanco cordillerano del sur neuquino
El organismo geológico chileno elevó el nivel técnico del macizo tras detectar mayor sismicidad, incandescencia y superficial en el cráter; por ahora, los efectos quedan contenidos en territorio trasandino y las localidades turísticas de Neuquén no registran afectación directa.

El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) resolvió modificar la alerta técnica del volcán Villarrica, también conocido como Rucapillán, y la llevó de verde a amarilla luego de procesar los registros de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica. El cambio se apoya en los informes elaborados por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas), que dieron cuenta de una actividad sísmica y superficial ubicada por encima de los valores considerados habituales para este macizo, uno de los más activos del Cono Sur.
El Villarrica se emplaza en la región de La Araucanía, del lado chileno de la cordillera, y forma parte del anillo de estratovolcanes que delimita la frontera andina. Con sus 2.847 metros de altura sobre el nivel del mar, se mantiene como un referente paisajístico y turístico de primer orden para las localidades neuquinas más próximas, entre ellas Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé, situadas en territorio argentino a varias decenas de kilómetros del cráter.
Qué se observó en el cráter
- Incremento de la sismicidad por encima de la línea de base, con señales asociadas a dinámica de fluidos internos.
- Incandescencia nocturna en el cráter, indicio de material magmático cercano a la superficie.
- Emisión de piroclastos balísticos, fragmentos sólidos eyectados en el entorno inmediato del cráter.
- Señales acústicas compatibles con explosiones menores, registradas por la red de monitoreo.
- Aumento de la temperatura superficial, constatado mediante sensores satelitales.
Según la información oficial, todas estas manifestaciones se concentran, hasta el momento, en el ámbito próximo al cráter y no se traducen, por ahora, en columnas eruptivas sostenidas ni en dispersión de ceniza más allá del área chilena. El Senapred, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres trasandino, resolvió en paralelo establecer una Alerta Temprana Preventiva para las comunas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en Los Ríos, con el objetivo de reforzar la vigilancia local y el monitoreo de condiciones de riesgo en esas zonas.
Del lado argentino, la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, en coordinación con la Dirección Provincial de Protección Civil, confirmó que el escenario actual no presenta afectación directa sobre territorio provincial. Los fenómenos observados, aclaró el área de emergencias, se mantienen restringidos al sector chileno, en las cercanías del cráter, mientras las localidades turísticas neuquinas más cercanas al macizo siguen funcionando con normalidad.
Riesgos potenciales en caso de erupción
El Villarrica, en su historial geológico reciente, ha mostrado distintos tipos de manifestaciones cuya peligrosidad varía según la intensidad del evento. Entre los principales riesgos asociados a su actividad futura se cuentan la caída de ceniza volcánica, los flujos de material que pueden encauzarse por los ríos que nacen en sus laderas y los lahares, es decir, coladas de sedimento y agua generadas por el derretimiento repentino de nieve o hielo acumulado en la cima. La dispersión de ceniza, en particular, depende tanto de la magnitud del episodio como de las condiciones del viento en el momento de la emisión, por lo que su eventual llegada a territorio neuquino constituye un factor que se evalúa caso por caso.
Sernageomin informó, por último, que mantendrá el monitoreo permanente sobre el macizo y que llevará adelante un nuevo análisis de zonificación de peligros en cuanto disponga de mayor información sobre la evolución de la actividad. La lectura técnica del organismo chileno, traducida al lenguaje de gestión, señala que la alerta amarilla implica una fase preparatoria: no hay erupción en curso, pero el volcán presenta indicadores que exigen seguimiento reforzado, comunicación fluida con las comunidades cercanas y revisión de los planes de respuesta en ambos lados de la cordillera.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Treinta gyozas caseras de verduras con tofu ahumado y shiitake, una receta con cocción en dos pasos

La historia detrás de un pueblo que se convirtió en un paraje fantasmal
