Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Caldenal Noticias

Caldenal Noticias

Jonathan Lipnicki, el nene de Jerry Maguire que ahora se anima a incomodar al público desde el lado más oscuro

El actor que fue símbolo de la infancia prodigio hollywoodense presenta en Venecia Primetime, el thriller de Lance Oppenheim donde comparte cartel con Robert Pattinson y se anima a desnudarse en pantalla para mostrar la caída de un depredador.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Jonathan Lipnicki, el nene de Jerry Maguire que ahora se anima a incomodar al público desde el lado más oscuro

Vayan preparándose porque la imagen es fuerte: el pibe que nos hacía reír a todos en los años noventa, el nene de los anteojazos redondos que le robaba escenas a Tom Cruise en Jerry Maguire, hoy se planta en la pantalla grande para interpretar a un pedófilo. Sí, Jonathan Lipnicki, el mismo que después se metió en el pelaje de Stuart Little y nos conquistó con su cara de angelito, acaba de estrenar en el Festival Internacional de Cine de Venecia Primetime, un thriller psicológico donde comparte elenco con nada menos que Robert Pattinson. La película se presentó a comienzos de septiembre en la Mostra y se llevó una ovación de siete minutos, lo que ya marca un termómetro bastante claro de lo que genera en la platea.

El punto de partida de la historia es sencillo y a la vez turbio: la película se mete de lleno con los límites de las investigaciones televisadas que se hicieron célebres en la televisión estadounidense, esos programas donde un periodista como Chris Hanson, al que acá encarna Pattinson, confrontaba ante cámara a hombres que habían contactado a supuestos menores por internet con la intención de encontrarse para tener sexo. En la trama, Lipnicki interpreta justamente a uno de esos hombres, ese típico consumidor anónimo que cae en la trampa y se presenta en un domicilio sin saber que lo están esperando las cámaras y la policía. Lo que parece un operativo periodístico clásico se vuelve entonces una excusa para preguntarse hasta dónde se puede ir en nombre del rating, quién regula la delgada línea entre informar y espectáculo, y qué pasa cuando el periodismo termina trabajando codo a codo con las fuerzas de seguridad.

Un director que se corre del documental

La película marca el debut en el terreno de la ficción de Lance Oppenheim, un director que venía haciendo carrera básicamente con documentales. Ese origen se nota: la historia se apoya en hechos reales y conocidos, los operativos televisivos en cuestión utilizaban señuelos que eran adultos haciéndose pasar por menores, y la película vuelve sobre ese mecanismo con una incomodidad muy buscada. Para Lipnicki, que hoy tiene 35 años, la propuesta fue casi una revancha personal con su propia carrera.

“Había rezado por un material oscuro. Después de tantos años haciendo papeles simpáticos, sentía que me debía este viaje a un lugar más turbio, más incómodo, que me obligara como actor y como persona.”Jonathan Lipnicki

El actor fue muy claro a la hora de hablar de la desnudez frontal que tiene en una de las escenas, una decisión que, según contó, le costó bastante. Ya había hecho un desnudo en la obra teatral Lost Girls, pero esta vez el contexto del personaje, un hombre desesperado y patético a la vez, hizo que la experiencia le resultara mucho más intimidante. No es lo mismo mostrar el cuerpo cuando la historia lo pide con elegancia que cuando lo que se está mostrando es, justamente, la fragilidad y la bajeza de alguien que está a punto de caer en una trampa. Aceptó igual, y eso, en una industria donde todavía se le perdona muy poco a los que fueron niños prodigio, ya es toda una declaración de principios.

De Jerry Maguire a Primetime, casi tres décadas después

  • 1996: estalla como Ray Boyd en Jerry Maguire, junto a Tom Cruise y Renée Zellweger. Por ese papel se lleva un Critics Choice Award y un Young Artist Award.
  • 1999: se luce como Stuart Little, una apuesta familiar que recauda cerca de 300 millones de dólares en todo el mundo y tiene una secuela.
  • 2000 en adelante: su presencia en la pantalla grande se vuelve muy esporádica. En su etapa adulta, apenas dos películas llegaron a los cines, y Primetime es la segunda.
  • 2025: vuelve a competir en un festival de primer nivel con un papel que nada tiene que ver con el niño tierno que lo hizo famoso.

Yo, que tengo la edad justa como para haberme sentado en el cine a ver Stuart Little con la familia y al mismo tiempo haberme enganchado con Tom Cruise y compañía en Jerry Maguire, les confieso que ver el recorrido de Lipnicki pega un cachetazo lindo. No porque uno dude de su talento, que lo tiene y de sobra, sino porque el cine industrial suele comerse a los nenes prodigio y dejarlos flotando en el limbo de los papeles secundarios. Que un actor de esa generación se anime hoy a meterse en un papel así, con la desnudez incluida y con un personaje que incomoda, habla de un tipo que eligió construirse una carrera antes que seguir viviendo de la nostalgia ajena. Ojalá, y se lo digo con todo el corazón, Primetime no quede en el circuito de festivales y termine encontrando su público, porque historias que se animan a poner en jaque la moral del televidente, y de paso la del periodista y la del público, son las que más falta hacen en estos tiempos donde la pantalla chica convierte todo en show.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo