Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Caldenal Noticias

Caldenal Noticias

La resina que se hace la india: ahora un avión también se puede desarmar pieza por pieza

Investigadores suizos desarrollaron un epoxi ignífugo que se disuelve con calor y solvente. El hallazgo permitiría recuperar el panal de aramida y la fibra de carbono que hoy terminan en la hoguera.

PG
Pablo GorositoTecnología · · 2 min de lectura
La resina que se hace la india: ahora un avión también se puede desarmar pieza por pieza

¿A vos te pasó de romper algo y no poder arreglarlo porque estaba pegado con algo que no se despegaba? Bienvenido al mundo de los paneles de los aviones y los trenes. La resina epoxi, esa cosa que mantiene unidas las capas del piso de un Airbus o de un convoy del Sarmiento, es prácticamente indestructible. Y eso, que suena a publicidad de ferretería, es un problema ambiental de los gruesos.

¿Qué tiene un panel de avión por dentro?

Capaz pensás que es un pedazo de chapa gruesa y listo. No. Es un sándwich bastante ingenioso: un núcleo de panal de aramida (una especie de panal de abeja hecho con una fibra sintética más conocida por su nombre comercial, Kevlar) envuelto por capas de fibra de vidrio o de carbono. Todo eso pegado con epoxi. El resultado es liviano y aguantador, justo lo que necesita un avión para ahorrar combustible y un tren para no comerse los rieles de peso.

El tema es qué pasa cuando ese panel llega al final de su vida útil. La resina epoxi curada no se funde ni se reforma como un metal. Se rompió y se murió. Y con ella se van a la basura los componentes que adentro cuestan una fortuna: el panal de aramida y la fibra de carbono no son precisamente baratos.

¿Cómo se las arreglaron los suizos para meterle fuego y reciclaje al mismo material?

Acá entra el laboratorio federal suizo Empa, que le agregó un aditivo con fósforo a la resina durante la fabricación. Una sola molécula cumple dos laburos: le da propiedades ignífugas (o sea, le cuesta arder) y, al mismo tiempo, permite que el epoxi se ablande bajo calor controlado. Como dijo el investigador Sabyasachi Gaan, cuando le das la cualidad de no inflamarse, terminás modificando todo lo demás. Y eso fue exactamente lo que tuvieron que equilibrar.

Los ensayos indican que la resina modificada conserva las propiedades mecánicas del epoxi tradicional y pasa los requisitos de seguridad contra incendios que piden la industria aeronáutica y la ferroviaria. O sea: sirve igual y, además, se puede reciclar.

¿Y entonces qué cambia para el ambiente?

Lo más jugoso del proyecto no es solo que el panel se pueda remodelar. Es que, aplicando un solvente adecuado más calor, la estructura se desarma en sus partes originales: panal de aramida por un lado, capas de fibra tejida por otro y, eventualmente, la propia resina. Recuperar cada material por separado tiene sentido económico: estamos hablando de insumos caros que hoy van directo al horno o al enterratorio.

El trabajo, hecho junto a la empresa Elantas con plata de la agencia suiza de innovación Innosuisse, demostró que la tecnología es viable. Falta pulir un par de cosas: recuperar la resina epoxi misma desde el solvente usado es tarea para investigación futura. Si lo logran, el círculo cierra completo y no queda casi nada en el tacho.

Mientras tanto, la señal sigue sin llegar.

PG
Pablo GorositoTecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo