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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Nannis rompió el silencio desde Marbella y le dejó la pelota a su hijo: "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy"

La ex de Claudio Caniggia habló de su vínculo con Alex, reconoció que todavía no conoce a su nieta Venezia y le envió un mensaje encendido a Charlotte, que está en un reality: "Traé la copa a Marbella".

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Nannis rompió el silencio desde Marbella y le dejó la pelota a su hijo: "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy"

A más de diez mil kilómetros de Buenos Aires, con el Mediterráneo como fondo y el teléfono como único puente, Mariana Nannis volvió a quedar en el centro de la escena familiar de los Caniggia. Esta vez no fue un portazo ni un cruce en vivo: fue una declaración radial medida, con tono de madre, en la que dejó una cosa clarísima: la pelota del acercamiento con Alex la tiene su hijo, no ella. La frase quedó sonando en el aire como una sentencia y, al mismo tiempo, como una puerta entreabierta: "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy, soy su mamá".

Cuando le preguntaron si lo extraña, la respuesta fue corta y sin maquillaje: "Obviamente que lo extraño, es mi hijo". Y agregó, con la lógica aplastante de cualquier madre: "¿Qué madre no extraña a un hijo?". No hubo reproches, no hubo nombres cruzados, no hubo dardos ocultos. Hubo, eso sí, una separación muy consciente entre el dolor y la decisión: Nannis no va a tocar el timbre. Si alguien llama, atenderá.

Una nieta de tres años que todavía no conoce

Hay un detalle que duele más que el resto y que la propia Nannis aceptó contar sin esquivar. Venezia, la hija que Alex tuvo con la bailarina Melody Luz, ya tiene tres años y ella aún no la vio. "Sí, obvio, es mi nieta, obviamente quiero conocerla", reconoció. Pero volvió a poner la decisión del lado de su hijo: la conocerá "el día que los demás me la quieran presentar". La frase, dicha con esa mezcla de firmeza y resignación, deja al descubierto un dato que muchas veces se pierde en los realities y en los portales de chimentos: detrás del apellido hay una abuela que no sabe cómo huele la cabecita de su nieta.

Sobre las versiones que circulan en redes y programas respecto de cómo está hoy su relación con sus hijos, Nannis se río y sacó el paraguas: "Dicen cada barbaridad... ¿Vas a creer todas las barbaridades que dicen? Imposible". Una forma elegante de decir que el ruido mediático no va a condicionar lo que pasa en su cocina de Marbella.

Charlotte, la otra hija, y la orden de ganar

Porque mientras el vínculo con Alex sigue congelado, la relación con Charlotte Caniggia vive un capítulo bien distinto. La joven está participando de un reality y Nannis no se privó de darle instrucciones directas desde España. El mensaje, repetido varias veces durante la comunicación, fue casi un decálogo maternal: "Tenés que ganar, Charlotte". Y como si fuera poco, le agregó la parte táctica: "Aguantate a todas las locas y ganá, Charlotte, vamos, si vos podés".

“Siempre ganadora, mamá, como vos me enseñaste.”Charlotte Caniggia

La respuesta de Charlotte llegó con el tono justo: "Siempre ganadora, mamá, como vos me enseñaste". Una línea que, en medio del vértigo del formato, funcionó como un cable a tierra para las dos.

La invitación y el pedido final

  • "Venite y hacemos pijamada en el Hotel Palace, en Madrid": Nannis le abrió la puerta de su refugio europeo a su hija apenas termine el programa.
  • "Traé la copa a Marbella": el pedido final, a modo de encargo maternal y de presión amorosa para que llegue con el trofeo bajo el brazo.

Si me permiten la opinión, lo que más me quedó de esta charla no es ni el reproche ni la ausencia, sino la manera en que Nannis eligió poner los límites sin perder la ternura. Hay algo muy humano en una madre que dice "yo no voy a forzar nada" y, al mismo tiempo, no se mueve de su lugar. Esperar no es debilidad: muchas veces es la única manera de cuidar algo que todavía no se rompió del todo. Y mientras tanto, del otro lado del teléfono, le grita a su hija que gane un reality y que se acuerde de la pijamada. A veces, en una misma frase, cabe toda una maternidad.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos

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