Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Caldenal Noticias

Caldenal Noticias

Pipino Cuevas cumplió su sueño de cantar con el Chaqueño Palavecino y sigue en carrera en Es mi sueño

El exfutbolista y Yanina Bordachar sumaron tres luces verdes con Canción del mariachi, aunque Abel Pintos les marcó un detalle clave. En el mismo programa, Cuevas se dio el gusto de hacer un dueto con Palavecino y hasta se trabó con la letra.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Pipino Cuevas cumplió su sueño de cantar con el Chaqueño Palavecino y sigue en carrera en Es mi sueño

Les confieso algo: cada vez que se encienden las luces del escenario de Es mi sueño siento esa pequeña adrenalina de los domingos a la noche, esa misma que uno tenía cuando miraba el ciclo de Marley o cualquier programa de sueños por cumplir. Anoche, en la pantalla de El Trece, el exfutbolista Pipino Cuevas volvió a pararse frente al jurado y volvió a emocionar. Lo hizo junto a su compañera de dupla, Yanina Bordachar, con una interpretación de Canción del mariachi, el clásico que el cine popularizó de la mano de Antonio Banderas. Y se quedó en competencia, porque los cuatro miembros del jurado levantaron tres luces verdes: las de Marcelo Tinelli, Lali Espósito y, sobre todo, la de Abel Pintos, que si bien aprobó, dejó una observación que quedó dando vueltas en el aire.

Lo que pasó después fue, a mi entender, el verdadero regalo de la noche. Cuevas pidió algo que ya había visto en otra edición del programa: tener su propio momento a dúo con un referente de la música argentina. Recordó que Abel Pintos ya había cantado con otro concursante en una emisión anterior y dijo, casi como un chico que pide un autógrafo, que él quería vivir algo igual con el Chaqueño Palavecino. El Chaqueño, lejos de hacerse el interesante, se levantó de su silla, se acercó al escenario y le regaló al público una versión a dos voces de La ley y la trampa, uno de los himnos de su repertorio.

Un tropiezo con la letra y una mano amiga

Como pasa en estos cruces tan emotivos, no todo fue color de rosa. En un tramo de la canción, a Cuevas se le borró la letra y se quedó parado, con el micrófono a medio camino. Lo salvó nada menos que Abel Pintos, que desde su butaca del jurado le tiró la palabra justa para que pudiera seguir cantando. La imagen fue de esas que resumen por qué un formato como Es mi sueño sigue convocando familias enteras: la música como puente y la solidaridad del escenario como metafora de la vida misma.

“La música nos une.”El Chaqueño Palavecino

Lo que dijo el jurado

La devolución sobre la actuación competitiva fue amable pero exigente, como corresponde. Abel Pintos reconoció que los dos se habían divertido arriba del escenario, pero fue claro: a él no le terminó de cerrar el número. Su explicación apuntó directamente a la elección de la tonalidad.

“A mí no se me terminó de armar porque es evidente que te quedaba incómoda la tonalidad. Algunas decisiones hay que revisarlas para que la interpretación funcione, y para la próxima me gustaría verte más cómodo cantando.”Abel Pintos

Pintos también aprovechó para recordar lo difícil que es cantar de a dos, cuando las voces tienen que encontrarse y a veces chocan. Lejos de desmerecer a Cuevas, el cantautor chaqueño le dejó en claro que el camino sigue abierto y que lo que viene puede ser todavía mejor.

La pelota y el bombo: la charla entre Palavecino y Cuevas

  • Palavecino se confesó hincha de Boca y le recordó a Cuevas los partidos en los que el delantero de River le hizo sufrir al Xeneize.
  • Cuevas le retrucó con una sonrisa y bromeó con la vieja rivalidad, aunque enseguida se abrazaron como viejos compañeros de gira.
  • El Chaqueño zanjó la cuestión con la frase que ya quedó como título de esta nota: La música nos une, una verdad de perogrullo que muchas veces olvidamos.

Yo, que vengo siguiendo el ciclo desde su primera temporada, me quedo con una sensación muy concreta: Cuevas no ganó un reality, ganó una noche. Ganó el derecho a equivocarse frente a millones de personas, a pedir ayuda cuando la letra se nubla y a cantar junto a un monstruo de la música folclórica argentina. Bordachar, por su parte, sigue firme como su partenaire, y la dupla tiene cuerda para rato si ajusta el detalle de la tonalidad que marcó Pintos. Mientras tanto, la pregunta queda flotando en el aire del living, como cada domingo: ¿qué les pareció a ustedes el cruce entre Pipino y el Chaqueño? Yo, personalmente, ya estoy tarareando La ley y la trampa.

LB
Lorena BergamascoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo