Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Caldenal Noticias

Caldenal Noticias

¿Te dejarías limpiar el living por un robot manejado a control remoto desde otro edificio?

Una empresa de San Francisco cobra 30 dólares la hora por un humanoide que pasa la aspiradora y friaga la cocina. El truco: detrás de cada máquina hay un operario que la maneja en vivo, como si fuera un autito radiocontrolado pero con pierna y brazos.

PG
Pablo GorositoTecnología · · 2 min de lectura
¿Te dejarías limpiar el living por un robot manejado a control remoto desde otro edificio?

A ver, seamos honestos: cuando uno se imagina un robot limpiando la casa, piensa en algo que solo, sin ayuda de nadie, baja las escaleras, esquiva la mesa ratona y termina el trabajo. La realidad, como siempre, es bastante más berreta. Tau Robotics, una startup de San Francisco, ya ofrece un servicio de limpieza domiciliaria con humanoides, pero la inteligencia artificial (o IA, que es lo mismo pero dicho en inglés) no alcanza para que el androide se banque solo toda la tarea. Por eso, cada sesión tiene un humano detrás, sentado en una oficina, manejándolo a distancia como cuando uno jugaba con el autito de la carrera los domingos a la tarde.

¿Qué hace exactamente el robot y qué no?

  • Aspirar el piso, que es la tarea más rodada y la que mejor sale.
  • Limpiar mesadas y superficies de la cocina, ya dentro de sus capacidades actuales.
  • Asear el baño, incluyendo el lavabo y el inodoro.
  • Lo que todavía no hace solo: nada. Siempre necesita al operario remoto para decidir cómo moverse.

El precio de lanzamiento es de 30 dólares la hora. No es barato ni es regalado: es lo que cuesta una señora de limpieza en varios barrios de Buenos Aires, pero acá lo que se paga es un robot más un operario que lo dirige desde otra ubicación. Alex Koch, el director ejecutivo y cofundador de la firma, lo dijo sin vueltas: la IA que existe hoy no da para que un humanoide se banque en forma autónoma todas las tareas de un hogar. La IA interpreta el entorno y ejecuta acciones, pero el control sigue siendo humano. O sea, la sigla IA no significa Independencia Automática, como muchos creen.

La primera clienta que hizo público el servicio contó que contrató al robot por una hora y quedó conforme. Dijo que la máquina hizo un trabajo sólido y que no hubo que repetir ninguna tarea. Es el primer registro de uso doméstico real, fuera de las demos de laboratorio donde todo siempre sale perfecto y la alfombra nunca tiene pelos de perro.

Según Koch, parte de los primeros usuarios son personas que nunca contrataron servicio de limpieza o que se arreglan solas. La idea, entonces, no es pelearle el negocio a las empresas tradicionales de maids, sino ampliar el mercado. A largo plazo, la apuesta es ir bajando costos a medida que la automatización crezca, hasta llegar a un punto donde limpiar una casa entera sea accesible para cualquiera. Hoy eso todavía está lejos: cada robot requiere un humano encima durante toda la sesión, y eso se paga.

Mientras tanto, la señal sigue sin llegar: por ahora, limpiar con un humanoide sigue siendo más una demostración tecnológica con un humano atrás del joystick que una solución para el día a día.

PG
Pablo GorositoTecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo