Vacaciones en Brasil: suben los vuelos y el alojamiento, pero el cambio puede aliviar los gastos diarios
Los pasajes a Río de Janeiro y Florianópolis cuestan al menos un 25% más que en la temporada anterior. Los consumos en destino dependerán de la cotización del real y de los precios locales.

Organizar un viaje a Brasil para el verano exige contemplar aumentos en dos componentes centrales del presupuesto: los pasajes aéreos y el alojamiento. Al mismo tiempo, los gastos que se pagan en reales podrían resultar menos costosos en dólares si la moneda brasileña se debilita.
Cuánto aumentaron los vuelos y los hoteles
Los vuelos a Río de Janeiro y Florianópolis, que durante la temporada pasada rondaban los 400 dólares, ahora se consiguen por encima de los 500 dólares. La diferencia representa una suba de al menos el 25% frente a los valores anteriores.
En el caso de los hoteles, las tarifas expresadas en dólares se ubican aproximadamente un 10% por encima de las habituales de hace un año. El importe final, de todos modos, varía según la ubicación, la categoría del establecimiento y la anticipación de la reserva.
Además, buena parte de los precios de alojamiento para la temporada alta ya está definida. Por ese motivo, una modificación del tipo de cambio no necesariamente se reflejará de inmediato en tarifas más bajas para quienes todavía no reservaron.
El efecto del tipo de cambio en los gastos diarios
Una vez en destino, los consumos en restaurantes y supermercados, los traslados y los servicios de playa se pagan en reales. Si esa moneda pierde valor frente al dólar, un mismo monto en dólares permite afrontar una mayor cantidad de gastos, siempre que los precios locales no compensen esa diferencia.
Por ejemplo, con una cotización de 5 reales por dólar, un consumo de 500 reales equivale a 100 dólares. Si el dólar pasa a valer 5,25 reales, el mismo gasto representa unos 95 dólares. Para un desembolso de 2.000 reales, la diferencia sería entre 400 y aproximadamente 381 dólares.
El ahorro efectivo dependerá de la cotización disponible durante el viaje, de los costos de cambio y de la evolución de los precios en Brasil. El resultado para cada viajero también estará sujeto al peso que tengan los pasajes, el alojamiento y los consumos diarios dentro del presupuesto total.
Ivana Pedernera, Campo y producción.
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