David Janer vuelve al corazón de la sobremesa con un arquitecto que viene a sacudir a De la Reina
El actor catalán se incorpora a «Sueños de libertad» como Josema, un profesional meláncólico y refinado que llega desde Barcelona y que promete enredar las lealtades de la familia dueña de Perfumerías De la Reina. La experiencia de más de 600 episodios en la diaria le permite, dice, sentirse como en casa desde el primer día.

Hay algo muy particular en la manera en que la cámara entra a un plató cuando ya se conocen los pasillos. La luz se acomoda sola, el maquillaje ya sabe cómo te gusta el cuello de la camisa, y el silencio entre toma y toma tiene otra textura. Eso es lo que se advierte en las primeras declaraciones de David Janer tras confirmarse su llegada a «Sueños de libertad», la diaria de Antena 3 que, capítulo a capítulo, sostiene el pulso de la sobremesa española con una historia tejida alrededor de Perfumerías De la Reina.
El personaje que le toca en suerte se llama Josema, es arquitecto y acaba de bajar del tren desde Barcelona. Suena sencillo, pero en el lenguaje del folletín cotidiano no hay llegada inocente: cada recién llegado trae un baúl, y en este caso el baúl viene cargado de un pasado que la serie irá desanudando. La propia producción lo presenta como un hombre refinado y melancólico, dos adjetivos que en la televisión de pasiones suelen ser sinónimo de tormenta.
Un oficio que también es metáfora
Janer lo explica con una imagen que me parece afortunada: la idea de construir atraviesa la profesión de su personaje y, al mismo tiempo, el recorrido que le espera dentro de la ficción. Arquitecto de los planos y arquitecto de las confianzas, Josema promete moverse en una zona ambigua, donde las alianzas no son lo que parecen y las familias terminan siendo el verdadero campo de batalla. Su aterrizaje en la trama, según adelanta la producción, pondrá en tensión las relaciones del clan y abrirá conflictos que se conectan con lo que la serie viene contando desde hace meses.
Para el actor, además, la diaria no es terreno desconocido. Entre 2013 y 2024 sostuvo a Guillermo Galán Barrios a lo largo de 658 episodios de «Amar es para siempre», una marca que habla de resistencia, de oficio y de esa capacidad de sostener un personaje popular sin quemarlo. «Águila Roja», donde dio vida a Gonzalo de Montalvo durante nueve temporadas y 116 episodios, completó el currículum de un intérprete que sabe lo que significa vestir el mismo personaje durante años. «Águila Roja» bajó el telón el 27 de octubre de 2016, con picos de audiencia que superaron los seis millones de espectadores, un dato que recuerda por qué su nombre seguía instalado en la memoria del público.
Volver con los mismos de siempre
- Reencuentro con parte del equipo técnico de «Amar es para siempre», que también trabaja en «Sueños de libertad».
- Adaptación más rápida gracias a la confianza previa con profesionales de cámara, maquillaje, peluquería y vestuario.
- Deseo explícito de quedarse en la serie tanto como en su anterior diaria, aunque supeditado al rumbo de los guiones.
- Su personaje, Josema, arrastra asuntos personales que regresarán al vincularse con la familia de De la Reina.
“Las contradicciones, las alegrías y los dolores del día a día son lo que hace atractivo a este formato.”David Janer
Cuando Janer habla del atractivo de la serie diaria, recurre a una fórmula que me suena sincera: dice que lo que engancha al público son las mismas cosas que nos sacuden a nosotros al levantarnos, las pequeñas batallas que se repiten mañana tras mañana. Si me permiten la confianza, creo que tiene razón. La televisión de sobremesa, cuando está bien escrita, no inventa emociones: las pone en un escenario donde se pueden mirar sin. Y a ese escenario llega ahora un arquitecto catalán con melancolía en la valija, dispuesto a revisar los cimientos de una familia que creíamos conocer.
Falta ver cuánto tarda Josema en cruzar la puerta de Perfumerías De la Reina, y sobre todo cuánto tarda en cruzarla de vuelta. Pero si hay algo que la trayectoria de Janer enseña es que cuando un actor se instala en una diaria, suele dejar huella. Habrá que darle tiempo al guión y, sobre todo, espacio al público para decidir si este nuevo inquilino termina siendo un aliado, un antagonista o, como suele pasar en las buenas historias de sobremesa, un poco de todo al mismo tiempo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Las historias detrás de una tragedia ambiental llevadas a la pantalla

Doce ficciones para maratonear: del apocalipsis íntimo de El colapso a la calidez de Los Durrell en Corfú

Los Beatles en la terraza de Apple: por qué hay que mirar a McCartney casi todo el tiempo
