Magnesio para dormir: la pastilla de moda que todavía no convence a la ciencia
Las ventas crecieron el doble que las de melatonina durante 2025, pero los especialistas recuerdan que la evidencia sigue siendo magra y que el efecto placebo puede estar explicando buena parte de la euforia que se ve en las redes.

Lo que empezó como un consejo de moda en los videos cortos se transformó, en apenas un par de años, en una industria millonaria: las ventas de suplementos de magnesio para dormir treparon alrededor de un 17% durante 2025, según los relevamientos de la firma NBJ. En el mismo período, las ventas de melatonina, la vieja conocida de las mesitas de luz, también subieron, pero a un ritmo mucho más modesto, cercano al 5%, y totalizaron unos 800 millones de dólares. Para entender el fenómeno alcanza con mirar cualquier conversación en una plaza o en la fila del supermercado, porque el tema ya dejó de ser patrimonio de los consultorios y se mudó a la vida cotidiana.
Por qué el magnesio suena como una promesa
El magnesio es un mineral presente en legumbres, frutos secos, semillas, vegetales de hoja verde y chocolate amargo, y cumple funciones conocidas en la regulación de la presión arterial, el azúcar en sangre y el funcionamiento de los nervios y los músculos. Sobre esa base, los investigadores vienen trabajando hace tiempo con una hipótesis que suena razonable: como participa en la activación de ciertos neurotransmisores asociados a la calma, su consumo extra podría favorecer la relajación y, de ese modo, ayudar a dormir mejor. Lo que todavía no está tan claro es si esa traducción del laboratorio a la mesa de luz funciona de verdad.
En las redes abundan los relatos en primera persona que hablan de noches profundas, de despertares sin niebla y de una sensación general de descanso que antes no estaba. Para Daniel, vecino de San Fernando, la diferencia fue notoria desde la primera semana: cuenta que dejó de dar vueltas en la cama y que, por primera vez en años, se levanta sin la sensación de arrastre que lo perseguía a la mañana. Del lado de los especialistas, sin embargo, esos testimonios no alcanzan como prueba, y lo dicen con una mezcla de prudencia y de fastidio ante una moda que, entienden, se adelantó a la evidencia.
Lo que dicen los especialistas y que el placebo puede explicar
Cuando se le pregunta por el entusiasmo que se ve en las góndolas y en las pantallas, el doctor Sujay Kansagra, especialista en sueño del centro médico Duke Health, lo resume con una frase que resume el estado del debate: la exageración está mucho, muchísimo más avanzada que la ciencia objetiva. El planteo central es que, en buena medida, parte del efecto que la gente percibe podría explicarse por el efecto placebo y por la expectativa de dormir mejor, y no necesariamente por una acción farmacológica del suplemento. Sobre la melatonina, el mismo especialista aclara que la evidencia que la respalda es más sólida cuando se trata de trastornos del ritmo circadiano y de desfase horario, pero igual advierte que la mayoría de los expertos en sueño no la recomiendan de manera rutinaria.
Mientras la discusión sigue abierta, el otoño recién empieza a sentirse en la ciudad, con tardes que se acortan y un viento del río que entra más fresco, y uno vuelve a cruzarse con Daniel en la puerta del quiosco, todavía contando los beneficios de su rutina nocturna. Como tantas veces, el consejo que sobrevient de los profesionales es el de siempre, pero vale la pena repetirlo: antes de empezar a tomar cualquier producto para dormir, lo más prudente es conversar con el médico de cabecera, repasar la alimentación y no dejarse llevar, ni por los videos virales ni por la promesa de una pastilla que lo resuelva todo, porque, por ahora, el magnesio puede ayudar a algunos, pero todavía no demostró que ayude a todos.
“La exageración está mucho, muchísimo más avanzada que la ciencia objetiva.”Dr. Sujay Kansagra, especialista en sueño de Duke Health
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