Un desliz de nieve en el filo del Chapelco rozó a dos esquiadores que salieron caminando del sector
La avalancha ocurrió el jueves por la tarde en la parte posterior del cerro, fuera del dominio habilitado, y puso en marcha el protocolo de seguridad del complejo. No hubo lesionados.

Lo que empezó como una tarde más de esquí en Chapelco terminó, este jueves, con el sonido seco y profundo de una masa de nieve que se soltó desde lo más alto del cerro y bajó a gran velocidad por la ladera posterior. Eran cerca de las 17 y, según relataron testigos en el lugar, dos esquiadores que descendían en zigzag por ese sector quedaron literalmente a metros del frente blanco que avanzaba desde el filo, a casi 1.980 metros sobre el nivel del mar. Ambos alcanzaron a esquivarlo y se fueron caminando, sin un rasguño. La postal, registrada por casualidad por personas que estaban en las inmediaciones, muestra la velocidad con la que la nieve se fue comiendo la pendiente en cuestión de segundos.
Una zona que no es para esquiar
Lo primero que aclararon desde la administración del Chapelco es que el desprendimiento se produjo en la cara posterior del cerro, un área que no integra el dominio esquiable habilitado ni está señalizada para la práctica del deporte. Es, justamente, uno de los puntos más altos del filo y, por la inclinación y la acumulación de nieve, uno de los más sensibles a este tipo de fenómenos. Por eso, apenas se detectó la avalancha, se activó el protocolo interno: se cortó el acceso al sector, se despejó la zona y se comenzó a evaluar la estabilidad de la montaña antes de permitir cualquier circulación cercana.
Carlos, un vecino de San Martín de los Andes que suele subir al cerro los fines de semana, me lo dijo mientras esperaba el parte oficial en la base: "Acá todos sabemos que la parte de atrás es tentadora porque la nieve parece más virgen, pero no es un juego. Uno ve lo que pasó y se le caen las ganas de salirse de las pistas". Esa frase resume, en buena medida, el llamado de atención que repiten año tras año los equipos de seguridad del complejo: la montaña ofrece, pero también cobra.
Por qué se cae la nieve
Para entender lo que ocurrió hay que mirar el cielo y el termómetro. Las avalanchas se originan cuando una masa de nieve pierde estabilidad sobre una pendiente, y casi nunca hay una sola causa: suelen combinarse la acumulación de capas de distinta consistencia, los cambios bruscos de temperatura, el viento que redistribuye la nieve hacia ciertos puntos del filo y, por último, la inclinación del terreno. Cuando a ese cóctel se le suma el peso extra de una o dos personas pasando por un sector no habilitado, la adherencia entre las capas puede ceder y se desencadena el deslizamiento. Después de nevadas intensas, el viento suele formar cornisas y placas que son las más sensibles a romperse.
- Respetar en todo momento la señalización y los límites del dominio esquiable.
- No ascender ni descender por fuera de las pistas habilitadas, aunque la nieve parezca más virgen.
- Prestar atención a los partes de seguridad y a las indicaciones del personal del centro de esquí.
- Tener en cuenta que después de nevadas fuertes el manto nivo se vuelve más inestable.
- Evitar circular por pendientes marcadas como zona fuera de pista, especialmente en el filo y la cara posterior del cerro.
El cerro sigue abierto, la temporada en Chapelco se extiende hasta el 30 de septiembre y, según me confiaron desde el complejo, el operativo de evaluación de la ladera continuará durante las próximas horas para descartar nuevas placas sueltas. Mientras tanto, afuera de la confitería el viento del jueves seguía bajando frío desde el filo, como si la montaña estuviera todavía respirando lo que pasó hace apenas unas horas. Y uno se queda con la sensación de que la nieve, que parece tan quieta cuando uno la mira desde el telesilla, tiene sus propios tiempos y sus propios avisos. Por eso, si vas a esquiar, lo más sensato es hacerte el favor de quedarte dentro de las pistas señalizadas: el fuera de pista es una promesa que la montaña no siempre está dispuesta a cumplir.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

De Hipócrates a la neurociencia: la evolución del enfoque médico sobre el trastorno bipolar


Autismo y neurodiversidad: claves para una mirada más humana e inclusiva
