Verónica concreta la venta de dos plantas por 15,5 millones de dólares y traspasa a 225 operarios dentro de su concurso preventivo
Las plantas de Clason y Suardi pasan a manos de Lacterra y Copalac, dos firmas que ya trabajaban allí bajo contratos de fasón. La operación queda supeditada a la aprobación judicial y solo cubriría cerca del 20% del pasivo total declarado por la láctea santafesina.

La láctea Verónica, fundada en 1923 en la provincia de Buenos Aires y con plantas radicadas en territorio santafesino, avanzó en las últimas horas con un acuerdo para desprenderse de dos de sus tres establecimientos productivos en el marco del concurso preventivo que tramita desde agosto ante el Juzgado Comercial N° 17. La operación, que aún requiere el visto bueno de la magistratura, involucra un ingreso estimado de 15,5 millones de dólares y la transferencia de 225 puestos de trabajo a las sociedades compradoras.
De concretarse la cesión, la empresa solo alcanzaría a cubrir alrededor del 20% de su pasivo total declarado, que al 30 de junio del corriente año ascendía a 118.496 millones de pesos. Esa diferencia deja en evidencia la magnitud del agujero que la compañía intenta morigerar mediante el reordenamiento de su estructura fabril.
Los compradores y los montos
- La planta de Clason sería absorbida por Lacterra S.A.S., por un monto de 9 millones de dólares.
- La planta de Suardi quedaría en manos de Copalac S.A.S., por 6,5 millones de dólares.
- Ambas operaciones contemplan la transferencia del inmueble, la maquinaria y los activos vinculados a cada establecimiento.
- Los 225 empleados de esas dos fábricas serían absorbidos por las sociedades compradoras, lo que garantiza la continuidad laboral.
Las dos firmas adquirentes ya trabajaban en esos galpones bajo la modalidad de fasón, es decir, un esquema en el que una empresa elabora productos en instalaciones ajenas utilizando equipamiento propio. Copalac comenzó a utilizar la planta de Suardi el mes pasado, lo que permitió reactivar una fábrica que llevaba ocho meses sin producir. En tanto, Lacterra había sellado un contrato similar en julio para operar en Clason, aunque la producción aún no arrancó porque las instalaciones estaban siendo acondicionadas tras permanecer paralizadas desde enero.
El peso de la deuda
La composición del pasivo declarada por Verónica refleja una estructura dominada por obligaciones con el fisco y los organismos previsionales. Las deudas fiscales y previsionales suman 76.245 millones de pesos, seguidas por las comerciales con 26.861 millones, las laborales con 10.357 millones y las financieras con 4.211 millones, además de otros conceptos menores. Los 15,5 millones de dólares que ingresarían por las dos ventas representan apenas una quinta parte de ese total, lo que ubica a la operación como un paliativo parcial dentro del proceso concursal.
La Justicia solicitó a la empresa que acredite los estatutos y la composición accionaria de Lacterra y Copalac, como así también que explique los criterios con los que fueron elegidas, sus antecedentes comerciales y financieros, y si hubo otras ofertas consideradas durante el proceso. La venta, en definitiva, deja al descubierto la distancia entre los fondos que podría obtener la concursada y el volumen de compromisos que deberá atender en los próximos meses, mientras en Lehmann permanecen ociosos otros 112 empleados a la espera de definiciones.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo


Con el cierre de Cuota Simple, empresas privadas activan planes de hasta 12 cuotas con tarjeta

Una salida a una pizzería clásica de Buenos Aires: el detalle de una cuenta que roza los $121.000
